El Rey: parte 2
Escort conocí en Madrid: Angela y Olivia
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Implicación general:
Parte 2: Lesbico con Angela y Olivia.

Después del sexo anal decidimos tomarnos un descanso para estar listos a follar otra vez cuando llegase Olivia.
Angela estaba tan impaciente por las ganas de liarse por primera vez que al oír la puerta del piso no pudo esconder la felicidad.
Olivia entró en la habitación y al vernos sacó una gran sonrisa ya que no se esperaba de volver a disfrutar de mi pollon (me encanta decirle esas cosas a ellas), sin contar de las ganas que tenía de intimar con Angela tanto que se fue directamente a besarla. Fue un beso de dos chicas que se deseaban mucho y que por fin podían cumplir sus deseos, lleno de pasión y lujuria. Después de besar a Angela, Olivia me besó con iguales ganas antes de desnudarse por completo. Angela y yo nos levantamos de la cama para acercarnos a Olivia y empezamos a besarnos y tocarnos mutuamente.
Angela propuso irnos a la ducha ya que estábamos los dos muy sudado de todo lo anterior. Olivia, que ya se había duchado se ofreció a acompañarnos y “lavarnos”.
Así que Angela y yo entramos en la ducha. Olivia cogió el gel de ducha y empezó a enjabonarme y manosearme, me puse duro enseguida. Lo mismo hizo con Angela, que para agradecérselo la besó con ganas y le lamió los pezones duros.
Después de jugar unos minutos en la ducha nos fuimos a la habitación. Las chicas se sentaron en la cama y yo en el sofá pidiéndole de empezar a liarse entre ellas mientras yo asistía al espectáculo. Después de dejarlas disfrutar la una de la otra me acerque a las dos que empezaron a chuparmela con ganas, alternando las chupadas con besos entre ellas. Después me tumbé en la cama y Olivia se arrodilló a los pies de la misma para seguir chupandomela. Angela se subió a la cama conmigo y le dije de montarse en cima de mi boca para comermela y para que ella ayudara a Olivia a chuparme la polla. La verdad en aquella posición no podía ver quien me chupaba y lo que pasaba entre ellas, mis sensaciones son que las dos se alternaron en chuparmela y que se besaron entre ellas pero habría que preguntárselo para estar seguros.

Después de este momento anecdótico Olivia se puso a cuatro patas y me pidió de follarla vaginalmente antes de empezar con el anal.
Angela se quedo a mi lado para ver bien cómo penetraba a Olivia y para besarme. Después de estar con Olivia así un rato pregunté a Angela si quería verme metersela en el culo a Olivia. Angela me miro morbosamente y me dijo que sí, al que yo saqué, cambié el condón y con un poco de esfuerzo se la metí por el culo bajo la mirada atenta y morbosa de Angela. Después de dejar que Angela pudiera disfrutar del espectáculo le dije de ponerse delante a Olivia para que jugase con ella. Angela no podía dejar de lanzar gritos de placer y de decir oh Dios mío mientras Olivia se la comía. Ver la cara bonita de Angela disfrutar tanto gracias a la lengua de Olivia, me puso cachondisimo, no obstante un poco de envidia de no ser capaz de hacerselo yo tan bien. Pero ya sabéis que quien mejor se come una almeja, son las chicas.
Disfrutamos de un rato muy placentero los tres hasta que me corrí de nuevo en el culo de Olivia.
Después de un rato de descanso decidí volver al ataque y volver a ponerla en culo a Angela ya que Olivia quería ver cómo la enculaba y la misma Angela tenía ganas de enseñárselo. Los tentativos de volver a metérsela por el culo no tuvieron exito ya que yo estaba demasiado cansado y no se ponía lo suficiente dura para entrar.
Olivia ya se tenía que ir y se fue a la ducha y a vestirse mientras Angela aprovechó para montarse en cima mío y cabalgarme.
Yo ya estaba destrozado, así que decidimos dejarlo, nos despedimos de Olivia y pedimos algo de cenar.
Mientras esperábamos la cena hubo uno de los momentos más morbosos que he tenido la suerte de vivir. Recibí una llamada de mi mujer que quería saber cómo estaba y que tal me iba sólo en la casa y Angela empezó a chuparme con ganas. Al morbo de la situación se unía el morbo de la cara llena de luxuria de Angela mientras me la chupaba.
Al acabar la llamada Angela siguió chupandomela hasta que llego la cena. Se nos había pasado el tiempo y Angela tuvo que vestirse de prisa para ir a abrir la puerta.
Cenamos y empezamos a hablar de varios temas hasta que empezamos a contarnos nuestras experiencias sexuales y nos pusimos cachondos y nos pusimos a masturbarnos mientras nos contábamos nuestra historia más morbosas.
Hablando de nuestra experiencia nos volvieron ganas de sexo anal y fuimos a la cama para intentarlo otra vez, pero otra vez no lo conseguí.
Ya no había más tiempo para más y nos fuimos a la ducha, nos vestimos y me fui para casa.

En definitiva, ha sido bestial.