Debod
Escort conocí en Madrid: Ángela
Valoración de la escort:
Implicación general:
Recién en me he mudado a Madrid y estaba en busca de una chica especial que fuera la primera con la que tener el placer de estar en esta magnifica ciudad.
Después s de visitar varias paginas web encontré esta agencia, las perlas de Blanca. ¡Y vaya nombre más as acertado! Aunque de todas las perlas que hay en la web, Ángela fue la que más s me gusto. Por alguna razón se juntaba mi instinto de que era una chica diferente y la sensualidad que desprende en sus fotografías.
Después es de hablar con Blanca uno días antes (cabe destacar lo agradable que es) concerté una cita con Ángela para cuando saliera de trabajar.
Dicho y hecho, llegado el momento me acerco al piso y pico al timbre. Me abren la puerta y entro con las expectativas por las nubes. Subo hasta el piso y me adentro en la única a puerta que esta medio abierta y a oscuras. Y al cerrarse la puerta se encienden las luces y veo la preciosa chica que estaba escondida detrás ras de ella. Quedo hechizado de su belleza y sus bonito ojos.
Nos saludamos y nos damos dos besos para seguidamente ir hacia la habitación. Empezamos hablando un poco para romper el hielo, aunque ninguno de los dos esta nervioso. Y llega la pregunta que me hacen muchas veces:
"Eres un chico muy joven. ¿Cuántos años tienes?"
Le digo que tengo 21 años y ella me dice que tiene 20 para luego pasar a explicarnos lo que estudiamos cada uno. Quedo fascinado por lo que esta estudiando y por cómo tiene las ideas tan claras sobre lo que quiere hacer en el futuro.
Me pregunta si quiero que vayamos juntos a la ducha, a lo que yo acepto gustosamente.
Dentro de la ducha no damos los primeros besos y descubro lo mucho que le encanta besar al igual que a mí. Después de lavarnos mutuamente, baja y empieza a chupármela un rato para luego volver a la habitación con mi pene ya duro.
Allí me hace tumbar y sigue chupándomela hasta que no aguanto más y la giro para bajar yo a comerla. Veo que ya esta bastante mojada por lo que me pongo aun mas cachondo y me esfuerzo para hacerla disfrutar (y parece que lo logré).
Cuando veo que ya le entran dos dedos y que me hace parar, subo y empiezo a besarla mientras nuestros sexos se frotan dándonos placer mutuo.
Una vez ya no aguantamos más, coge un preservativo y me lo pone mientras yo le pido que se ponga ella encima. Me cabalga mientras yo le cojo los pechos y vamos alternando entre que ella se mueva encima mío y que la coja y la penetre moviéndome yo.
Le digo de cambiar a misionero y veo como entra sin tener que hacer nada por parte de ninguno de los dos por lo mojada que esta. Le doy rápidamente y le levanto una pierna para que entre mejor. Veo que no podré aguantar mucho más en esta posición y finalmente me corro dentro de ella.
Me saco el condón mientras ella me acerca unas toallitas mojadas para que pueda lavarme.
El resto de la cita nos lo pasamos hablando en la cama mientras nos acariciamos y besamos de vez en cuando hasta que mira el reloj y se da cuenta que nos hemos pasado media hora. Como no quiero abusar, le pido de ducharnos rápidamente y me visto para irme.
Ya en la puerta de salida le pregunto si se lo ha pasado bien y ella me contesta que ha disfrutado mucho. Nos damos un ultimo beso y me voy ya pensando en cuándo podré volver a verla. La verdad es que me he quedado con ganas de hacérselo contra la pared y en otras posiciones más exóticas.